
Todas mis Novelas Históricas están escritas teniendo como modelo y lugar de consulta los más de quince mil documentos históricos que fui acumulando durante los casi cuarenta años que dediqué a reunirlos. Incluso los nombre de los más modestos personajes que en ellas se describen y dan a conocer, mantienen en la obra el mismo nombre con que eran conocidos en la época en que vivieron.